DAVID BOWIE; EL LEGADO CONTINUA…

David Bowie acababa de cumplir 69 años cuando el 10 de enero de 2016 su cuerpo no pudo enfrentarse más con el cáncer de hígado que padecía. Antier habría cumplido 71 y seguramente se alegraría de saber que el disco de vinilo que más se vendió el año pasado en Estados Unidos fue la banda sonora de la película Los Guardianes de la Galaxia, que incluye el tema del artista Moonage Daydream. Y que el single con más ventas, siempre en vinilo, fue su No plan. Nada puede con el genial artista, que, además, ha invitado a bailar al mundo con motivo de su cumpleaños -nació el 8 de enero de 1947 en Londres- con una versión inédita del mítico Let’s Dance. Muy funky.

 

La legendaria estrella del rock, icono estético y artístico de la segunda mitad del siglo XX regresa de este modo a las superventas en el formato que siempre fue su coetáneo, el vinilo. La empresa BuzzAngle Music, especializada en el mercado de la música, asegura que los viejos títulos del rock&roll han revitalizado las ventas de este formato, con el disco de la banda sonora de la versión cinematográfica del disparatado cómic Guardianes de la Galaxia a la cabeza.

 

Además, en la segunda toma en celuloide de la historieta de Marvel, estrenada el año pasado, casi participa Bowie, en un cameo que preparaban los productores pero que obviamente no pudo materializarlo. La banda sonora no incluye en esta ocasión ninguna canción del británico, pero las primeras promociones de la película se lanzaron con Suffragette City, cuyas guitarras encajan a la perfección con las explosiones.

 

Bowie es vinilo (o revive con él): el décimo álbum más vendido en 2017 fue su obra Legacy, según Officialcharts, que coloca el LP de la antedicha banda sonora en tercera posición. Pero el single superventas del año pasado, siempre según esta plataforma, fue No plan, de (claro) Bowie, que en el top 10 coloca otros tres temas: Heroes, Sound and Vision y Be my wife.

 

El polifacético autor, además, ha puesto a disposición de sus seguidores una versión inédita de Let’s Dance. La página web oficial del británico, actualizada casi cada día, cuenta que esta toma desconocida es “un demo desenfrenado”. Todo empezó con la visita de Nile Rodgers a la casa en la que Bowie vivía en Suiza allá por 1982 para escuchar las canciones que el británico estaba preparando. Los dos trabajaron en los temas los días 19 y 20 de diciembre de ese año en los Mountain Studios de Montreux. El demo es mucho más funky y guitarrera.

 

 

Con información de el www.elpais.com