LA CASA DEL ÁRBOL, LA CASA DE TODOS

Por Juan Amael Vizzuett Olvera

 

Según una teoría muy interesante, todos los seres humanos necesitan expresarse en forma creativa. No es indispensable ser un da Vinci ni un Cervantes; basta descubrir los dones presentes en la mayoría de la gente. A menudo pasan inadvertidos. La oportunidad de descubrirlos puede presentarse en recintos como el Centro Cultural Árbol de la Noche Victoriosa, cada vez más conocido como “La Casa del Árbol”.

 

La casa queda exactamente detrás del “Árbol de la Noche Victoriosa”, el ahuehuete originalmente tildado de “Árbol de la Noche Triste”. Los españoles le llamaron así al desastre sufrido por las huestes de Cortés a manos de los guerreros de la gran Tenochtitlán. Cierta o no la leyenda, la calzada México-Tacuba existía desde tiempos prehispánicos; es un sitio oloroso a historia.

 

Por eso el ahuehuete es el símbolo de la cercana estación del metro. La Casa del Árbol surgió por iniciativa de los vecinos; es pequeña por fuera y misteriosamente amplia por dentro; en su reapertura tras su remodelación, aloja dos exposiciones itinerantes, recitales de música y talleres de diferentes disciplinas.

 

A veces, la plazuela del ahuehuete se vuelve una extensión de la casa: se monta un escenario, se instalan unas sillas y empieza el espectáculo. Este viernes 14 de diciembre, le tocó actuar a la Banda del Árbol, con Alejandro Arias en la voz. El conjunto interpretó las versiones en español de varios éxitos rocanroleros, como Se fue (Runaway), de Del Shannon, una melodía reinventada por el propio Shannon décadas después de su aparición en el hit parade, como tema principal de la gran serie televisiva Crime story, de Michael Mann, Chuck Adamson y Gustave Reiningeros.

 

Al joven licenciado en guitarra clásica por la Escuela Superior de Música del INBA, Ángel Castro, le correspondió culminar el programa con Banquete barroco, ciclo de conciertos merecedor del apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.

 

En el aula musical de la Casa del Árbol, Castro interpretó a Gaspar Sanz, Ludovico Roncalli, Santiago de Murcia, David Kellner, Ferdinando Valdambrini y piezas del Libro de laúd, de la Princesa de Würtenberg.

 

En este foro, la exposición Diálogo de mexicanidades se había inaugurado unos minutos antes, por ello sirvió de marco para el recital de Ángel Castro. Se compone con las fotografías digitales de la periodista y catedrática Beatriz Zalce, así como los dibujos de este columnista.

 

La otra exposición es Trayectoria de imágenes, con obras del Taller de dibujo del Árbol. Participan Alfredo Rojas, Fernanda Jauregui, Mariana Vásquez, Balam Sa, Jany, Brenda, Tona López, Abril López, Ren, Fany Márquez, Eduardo García, Karen Mrn, Adriano.

 

La Casa del Árbol, en la Calzada México-Tacuba y Mar Blanco, ofrece varios otros talleres: matemáticas, tejido, teatro experimental, danzón, música, inglés para niños e inglés avanzado, entre otros.

 

Todo el mundo es bienvenido en la Casa del Árbol. No importa la edad ni ningún otro factor. Por eso se proclama como “una casa para todos”.